En este Blog hay fotos que he recolectado de internet, si te molesta o tienes algún comenatrio te pido que por favor me lo informes y así bajar la imagen.

sábado, 3 de abril de 2010

Preparandonos para pascua de resurrección.

Ashé!!!

domingo, 7 de febrero de 2010

Patakí de Iroko, la Ceiba



Iroko, que desde su altura todo lo observa, y que en sus ramas poderosas alberga a pájaros de toda clase, como el mayimbe y sunsundamba – el aura tiñosa, su mensajera – y la lechuza, que es justa y caritativa con sus hijos, vio venir en la lejanía del espacio infinito a Yemayá, madre universal, envuelta en azules y perlas cristalinas como el mar de las Antillas, quien no corría, sino volaba, abrazando estrechamente a dos niños; dos meyis: los Ibeyis, hijos amantísimos de Ochún y Changó, que eran buscados por su padre para regañarlos por sus travesuras infantiles, y por haber escondido el hacha bipene a la hora de irse a guerrear contra su enemigo, su hermano Oggún.

Al ver a su hija fatigada y al remolino que la perseguía y del cual se escapaban rayos y truenos, abrió su tronco y la cobijó en su seno. Cuando Changó, jadeante, llegó a su tronco, le suplicó que le dijera dónde se encontraban sus hijos desobedientes para castigarlos. Pero Iroko, que conocía bien el mal genio de Changó, se hizo la disimulada y cantó primero, muy alto, como un huracán; después se fue dulcificando hasta susurrar una bella canción, que hablaba de los triunfos bélicos del orisha, dueño de rayos y centellas. Este se durmió, Iroko abrió su vientre y Yemayá y los Ibeyis lograron escapar.

Cuando Changó se despertó, cegado por la ira, le lanzó fuegos, pero éstos fueron devueltos hasta enceguecerlo. No tuvo más remedio que pedirle perdón a Iroko madre de madres, de palos y de todo lo verde que vive en la sabia tierra de este planeta. To Iban Echu.

viernes, 15 de enero de 2010

Arcano XIII.



De solo mirarte me recuerdo de todo lo que ha me ha pasado, contigo no se juega, contigo la cosa viene en serio. Me miro al espejo y me encuentro arrugas y cicatrices de cada encuentro, respirando ondo me doy cuenta que cada marca es una nueva enseñanza, si me toman en serio es porque te conozco, porque te he visto de frente y me he atrevido a bailar contigo, ya no me quiebro, ya no me resisto, he aprendido que perdiendo gano, que mi mejor amigo es mi peor enemigo, que el dolor a veces insoportable te hace sentir vivo, como quien es despertado con un fierro caliente.
Cada baile ha sido más intenso que el anterior, la prueba es proporcional a la fe, el golpe donde más duele, la perdida de lo que más te duele perder, el abandono del niño más pequeño de tu interior, la articulación más entumecida, el miedo más grande......

Me pregunto si te reirás de mi cada vez que nos encontramos, si disfrutarás romper cada máscara, cada postura corporal, cada diálogo aprendido, cada respuesta pensada previamente, obligándome a improvisar, a buscar recursos, para que cuando se acabe la música de tu danza darme cuenta que una vez más te sobreviví.

Edo.

sábado, 12 de diciembre de 2009

59. El Viaje. Tarot Osho de la Transformación.



Aunque hayas faltado a tu voto mil veces...

El dolor, el sufrimiento y la miseria, has de tomártelos sin seriedad, porque cuanto más en serio te los tomes, más difícil te resultará salir de ellos. Cuanto menos serio seas... puedes pasar por el sufrimiento, por la noche oscura, cantando una canción. Y si uno puede pasar por la noche oscura cantando una canción y bailando, ¿para qué torturarse innecesariamente? Haz de todo este viaje desde aquí hasta aquí una hermosa cuestión de risa.

Hay una declaración preciosa de Mevlana Jalaluddin Rumi, uno de los mayores maestros sufíes que han existido. Dice: Ven, ven, seas quien seas; Vagabundo, adorador, amante del aprendizaje... No importa. La nuestra no es una caravana de desesperación. Ven, aunque hayas roto tu voto mil veces. Ven, ven, una vez más, ven.

Recuerda esta preciosa declaración: «La nuestra no es una caravana de desesperación». Yo también puedo decirlo. La nuestra no es una caravana de desesperación, es una celebración; es la celebración de la vida. La gente se vuelve religiosa porque se siente desgraciada y la persona que se vuelve religiosa por sentirse desgraciada, lo hace por razones equivocadas. Y si el principio mismo está equivocado, el final no puede ser correcto.

Vuélvete religioso por alegría, por la experiencia de la belleza que te rodea, por el inmenso regalo de vida que Dios te ha dado. Hazte religioso por gratitud, por agradecimiento. Tus templos, tus iglesias, tus mezquitas y tus gurudwaras están llenas de personas desgraciadas. Han convertido también los templos en infiernos. Están allí porque están en agonía. No conocen a Dios, no tienen interés en Dios; no les importa la verdad; no se preguntan nada. Están allí sólo para ser consolados, reconfortados. Por eso buscan a cualquiera que pueda darles creencias baratas para poner parches a sus vidas, para ocultar sus heridas, para encubrir su desgracia. Están allí para buscar alguna falsa satisfacción.

La nuestra no es una caravana de desesperación. Es un templo de alegría, de canción, de danza, de música, de creatividad, de amor y de vida. No importa, puede que hayas roto todas las reglas: las reglas de conducta, las reglas de moralidad. De hecho, cualquiera que tenga agallas acabará rompiéndolas. Estoy de acuerdo con Jalaluddin Rumi, él dice: Ven, aunque hayas roto tu voto mil veces. La gente inteligente va a romper sus votos muchas veces, porque la vida sigue cambiando, las situaciones cambian. Y el voto se toma bajo presión: quizá el miedo del infierno, la avaricia del cielo, la respetabilidad social... No surge del núcleo más íntimo.

Cuando algo surge de tu ser interno, nunca se rompe. Pero tampoco es un voto, es un fenómeno simple, como respirar. Ven, ven, ¡y una vez más ven! A todo el mundo se le da la bienvenida, sin condiciones. No tienes que cumplir ningún requisito.

Ha llegado el tiempo en que se necesita una gran rebelión contra todas las religiones establecidas. La religiosidad es necesaria en el mundo, pero no las religiones —no más hindúes, no más cristianos, no más mahometanos—, tan sólo personas religiosas, personas que tengan un gran respeto por sí mismas.

sábado, 5 de diciembre de 2009

...y llegamos aqui....



... entonces la realización dejo de ser algo que alcanzar, es algo que esta pasando, vivir es realizarse, con sus dolores, con sus penas, con las malas rachas, de pronto sientes que todo calza, que en el fondo todo lo que esta ocurriendo es un reflejo para que te veas, que lo que estas buscando no esta fuera si no que dentro...

uno pide tantas cosas y la felicidad se obtiene con tan poco, un instante simplemente donde el reflejo de lo de afuera es el mismo que dentro, y de pronto no hay nada que hacer, la oscuridad es tu oscuridad, la luz ilumina y ese instante como un flash de foto te perimite, aunque te encandila, por un pequeño instante darte cuenta que tu Dios interior habita dentro...

lunes, 30 de noviembre de 2009

La edad del cielo

calma... todo esta en calma... deja que el tiempo cure.... deja que el alma tega la misma edad que la edad del cielo....

a mis alumnos de la clase Flores de Bach!

sábado, 28 de noviembre de 2009

Pena.... vuela pena.....

Vuela pena

(Amaury Pérez)

Sopla el primer viento
y trae la pena, cabizbaja, aún soñolienta,
con el polvo haciendo
lazo en su cabeza.

Sopla el primer viento
y trae la pena de una ingrata primavera
que cambió su traje blanco
por el gris de la tormenta.

Pena, pena que se va y regresa,
como lleva y trae la arena
una ola que rabiosa roba huellas...

Pena, pena ajena que me acecha,
como propia, como nueva,
como un ave que cansada de viajar
al fin se queda.

Pena, vuela, pena, adonde quieras, *
rómpete contra las piedras
o queda, quédate quieta...

Pena, vuela, pena, a donde quieras, *
pero lejos de la tierra
donde yace moribunda la inocencia.

Pena, pena que mata, que quema, **
pena inmensa que envenena,
que te empaña el horizonte
aunque ya, ya no haya niebla.

Pena, pena enorme, pena eterna,
que endurece, que lacera,
que convierte a la princesa
en la más anciana reina.

Pena, pena que se va y regresa,
como lleva y trae la arena
una ola que rabiosa roba huellas.

Pena, pena ajena que me acecha,
como propia, como nueva,
como un ave que cansada de viajar
al fin se queda.

Pena, vuela, pena, adonde quieras, *
rómpete contra las piedras
o queda, quédate quieta.

Pena, vuela, pena, adonde quieras, *
pero lejos de la tierra
donde acaban de enterrar
a la inocencia.


Sonia Silvestre canta:
* Vuela, vuela, pena, a donde quieras
** Pena, pena que mata y que quema

(1973)